
Tradición napolitana la quiere fina, aunque a los verdaderos amantes de la pizza gusta de cualquier anchura.
De toda forma, ya que el secreto de una buena pizza está justo en ella... improvisamos una receta:
Ingredientes:
- 200 gr. agua
- 300 gr. harina
- 20 gr. levadura fresca
- 15 gr. aceite de oliva virgen extra
- sémola de trigo
- 1 cucharita de sal
Preparación:
Primero, mezcla la harina con la sal y la levadura en un bol bien amplio, intenta hacer un volcán en el centro y añade el agua templada, en torno a 37º, y el aceite de oliva.
Remueve bien con un tenedor hasta que quede una masa lisa que se desprenda de las paredes del cuenco. Pasa a una mesa enharinada ligeramente, o mejor espolvoreada con la sémola de trigo.Amasa bien para que la masa quede elástica y pueda subir: aplasta y estira la masa con la base de la mano derecha, dobla la masa por la mitad y presiona de nuevo con la base de las dos manos. Repite el proceso de forma continuada durante 5 minutos. (De vez en cuando espolvorea un poco de harina en la mesa de trabajo y en las manos, para que no se pegue mucho, pero siempre en pequeñas cantidades, para no endurecer mucho la masa).
Para el refinado, aplasta y retuerce la masa, girándola y alargandola sobre la mesa. Une los extremos y amasa con los puños hasta fusionar el conjunto. Repite el proceso de amasado y estirado durante 5-10 minutos.
Pasa la masa lisa y elástica a un cuenco amplio ligeramente aceitado y cubre con un trapo limpio: deja fermentar en sitio cálido hasta que doble su volumen, durante 40 o 50 minutos, según la temperatura ambiente.
Luego, pasala a la mesa enharinada y aplastala con los puños suavemente, corta en dos o tres porciones y estira la masa con rodillo sobre la mesa, hasta que quede fina, máximo unos 3-4 mm. de grosor, dependiendo de tu gusto:
Si te gustan pizzas muy finas y crujientes, dejar reposar la masa en una bandeja de horno espolvoreada de semolina durante 10 minutos, cubrendola con los ingredientes deseados (tomate y mozzarella obligatorios), regada con un hilo de aceite de oliva virgen. Pon al horno a 250º-290º unos 10 minutos, o hasta que quede crujiente y dorada.
Si, contrariamente, queres una pizza de masa más gruesa y esponjosa, deja fermentar de nuevo el disco de masa durante 35-40 minutos, hasta que suba lo suficiente. Cubre con los ingredientes y hornea a 220º unos 20 minutos.
¡Qué aprovechen!


ancha toda la vita! :)
ResponderSuprimirsiiiiiiiiiiiii
ResponderSuprimirque hambre